Según cita
de Anacarsis, los griegos jugaban en el s. IV a. C. A un juego de
bolas, sobre el suelo, que algunos consideran como un precedente
del billar: Aunque franceses e ingleses se disputan la invención
del billar moderno, y los segundos invocan sus bolwles, jugadas sobre
el terreno y al aire libre, parece que corresponde a los franceses
su organización con el sentido actual, pues se tiene noticia
de que rey Luis XI (s. XV) lo jugaba ya en el salón y sobre
una mesa: La mesa de billar como mueble fijo hizo su aparición
hacia1510. También se cultivó en Inglaterra con el
nombre de balyards, y es frecuente su mención en obras literarias
de los siglos XVI y XVII, como solaz en los círculos mas distinguidos:
La primera sala publica de billar se abrió en Paris, en 1610:
Luis XIII de Francia fue un gran aficionado a este deporte, pero
quien verdaderamente lo puso de moda fue su hijo Luis XVI. En esta
época se substituyeron las grandes bolas de boj por otras más
pequeñas de marfil. A fines del s. XVIII se hizo famoso el
capitán Francés Mingot, el mejor jugador de su época,
quien idea la aplicación de una pieza de cuero en el extremo
del taco, con lo cual se pudieron lograr efectos notables, entre
ellos el retroceso (1789) A este deporte era también muy aficionado
Fernando VII de España, y de las oficiosidades de sus cortesanos
quedó la Frase “así se las ponían a Fernando
VII”. El primer campeonato oficial de billar se celebró en Inglaterra
en el año 1827 fue empleado por primera vez la pizarra como
tablero, y en 1835 fueron utilizadas por primera vez las bandas de
caucho. Entre los mas destacados jugadores mundiales debe mencionarse,
además, a los franceses Paysan, inventor de serie americana,
y Sauret, del picado a derecha e izquierda; a los españoles
Joaquín Domingo, campeón de billar artístico
(1963) y Fernández (1974), así como el belga Raymond
Ceulemans, campeón por quinta vez consecutiva de billar a tres bandas.